Este portal literario no viene a ser dulce… viene a ser irresistiblemente tentador.
Como un verso que no deberías recorrer… pero que, sin darte cuenta… ya te está leyendo a ti
Y ahora que has cruzado sin hacer ruido… no finjas prisa.
Deslízate despacio… hay versos aquí que no buscan ser leídos… sino encontrados en el instante preciso en que decides… no resistirte.

Cruza el telón… la poesía está a punto de volverse exquisitamente inolvidable.

¡Se abre el telón digital!

Que comience el conjuro poético

No con estruendo, sino con un suspiro, como si las sílabas fuesen cortinas de tul que se apartan delicadamente para mostrar un escenario bordado en tinta y emoción.
Este no es un sitio.
Es un umbral sensorial.
Un jardín secreto donde la palabra florece, y cada verso late como si fuera piel.
Aquí, la poesía no grita.
Susurra con labios entreabiertos.
Versos como cerezas maduras envueltas en estrofas de terciopelo, jugosas promesas que no se dicen… se sienten.
No es lectura, es cata.
Una degustación poética que se desliza por la lengua del alma, como un vino que se deja paladear sorbo a sorbo, en el cáliz dorado de tu imaginación.
Cada poema es un estuche del alma: una joya sensible que vibra, que no busca aplausos, sino latidos compartidos.En este edén sutil, el alma divaga por jardines oníricos, entre la caricia de rimas que no hieren, solo se entrelazan como hilos de seda.
Las letras se visten de velos finísimos.
El arte no se impone: te invita, te roza el pensamiento, te abre una puerta donde el deseo y la belleza danzan con los ojos cerrados.
Este conjuro poético no te pide nada.
Sólo que sientas.
Sólo que no huyas de lo que florece dentro de ti.

En Delirio en Verso, la poesía no se recita, se desviste lentamente sobre el alma como un atardecer que sabe que, a ser recordado, con la delicadeza de un suspiro, la candencia de un beso en el aire, y el resplandor suave de un amanecer entre pétalos, como un cristal suspendido en la brisa.
Envuelta en un susurro de tinta, escribo sin censura, bajo la suave caricia de la imaginación, mientras sonrío con la pluma entre los labios, la creatividad asoma su nariz perspicaz, haciendo alarde que no hay palabras en el diccionario que puedan sustituirla.
Una travesía aderezada con delirios, una seducción de sílabas que bailan desnudas con el aire, como si el viento las desvistiera de pudor y las besara verso por verso.
Aquí la tinta no escribe, coquetea sutilmente, se enrosca entre sus pestañas y deja marquitas de deseo en la comisura del alma.
Cada palabra llega bañada en un almíbar de travesura lírica, cereza mística envuelta en estrofa, una tentación que murmura secretos deliciosos al oído interior.
Que no te lea el ojo, sino el suspiro.
Que no te abrace la rima, sino la insinuación dulce del abismo.
Aquí, cada poema es una copa que embriaga y cada estrofa, un mordisco de fruta prohibida en tinta exquisita.
¡Oh, viajero de lo intangible!
Tú, que has caído en este embrujo de letras… no huyas.
Ríndete al conjuro poético.

Susurros consagrados al placer Caricia delirante del verbo”
Por Delmare Ayres Mares
«Donde el verso delira, la tinta enciende, y la palabra besa el alma con su fuego silente»
Has llegado…no a una página, sino a un pabellón poético secreto donde el verbo respira hondo, donde cada palabra arde con perfume estelar y cada verso abre un portal.
Este no es un sitio web… es un delirio consagrado.
Un rincón hechizado donde los suspiros se tornan mantras, las letras se visten de terciopelo, y la pasión escribe con el pulso del alma.
Aquí no se recita…
Aquí se invoca.
Se roza el abismo con la yema de un poema, se bebe la tinta como elixir de sueños desbordados, y se danza entre versos como quien danza sobre pétalos llameantes.
Has cruzado el umbral de lo velado.
Has elegido entrar al delirio bello, al vértigo tierno de una pluma que no teme amar, una pluma que no escribe… sino acaricia desde dentro.
Gracias por ser el lector que no teme incendiarse en el verbo, que busca más que rima: busca revelación.
Cada poema que hallarás en este cofre de tinta no es sólo literatura. Es un conjuro. Un eclipse de emociones envuelto en oro lunar. Un rito donde el silencio se convierte en estremecimiento.
Aquí, la tinta no fluye: susurra secretos al oído del alma.
Y yo, Delmare, soy el eco de lo imposible, la sacerdotisa de las letras que deliraron hasta convertirse en eternidad.
Este portal ha sido creado para que tu espíritu se desnude ante el arte y se deje llevar por la ola cálida de un verso enamorado del infinito.
Prepara tus sentidos, lector de lo invisible…
Porque lo que estás por recibir no es sólo lectura, es el roce suave de un arte que se entrega con la piel del alma.
Hoy no abres una página. Abres un umbral.
Uno donde la tinta es suspiro y el verso, un ritual secreto.

Donde cada palabra ha sido bordada con la filigrana de una emoción pura, para convertirse en joya sutil que toca sin herir, que embriaga sin poseer.
Aquí, en esta caricia preservada de tinta y luna, te ofrezco no una historia, sino una consagración.
Una travesía en la que cada letra respira, como si el alma misma quisiera hablarte en voz baja, con esa ternura que no exige, pero permanece.
Gracias por cruzar este umbral velado de silencios encendidos, donde el delirio se vuelve elegancia, y la pasión, un perfume intangible que acaricia sin pedir.
Gracias por permitir que mis versos te habiten, como quien deja una ventana abierta al viento nocturno.
Este no es un sitio web, es un cielo del verbo, un fulgor escrito con fuego invisible, donde la pluma danza como llama delicada y tú, lector que sabe sostener el resplandor, eres la ofrenda que da sentido a cada palabra invocada.
No temas perderte. Aquí no hay ruido, solo eco.
Aquí, el poema no se impone: se desliza.
Es un sorbo de vino secreto bajo la luna, una caricia escrita en el borde de la noche.
He sido faro, espuma, melodía y abismo.
Una sacerdotisa del verbo etéreo, una artesana de emociones que florecen sin pedir permiso.
Hoy, esta tinta que se derrama no busca otra cosa que entregarse sin medida… y sin reservas a la poesía.
Has arribado al corazón del delirio, al refugio de la tinta, donde el poema respira contigo.
Donde cada palabra es un roce, y cada lectura, una entrega sutil que nunca olvida.
Hoy, la poesía delira en Delmare.
Y tú, al leerme, ya formas parte del hechizo.

Bienvenida a quien se atreve a sentir el delirio en verso

«Donde la emoción se vuelve palabra y el verso, un laberinto de pétalos en terciopelo»

Has llegado, alma errante, al umbral de un universo secreto donde las palabras no solo se leen, se presienten, donde cada sílaba es una caricia que flota en el viento y cada poema, un espejo que murmura tu reflejo con voz de terciopelo.
Este no es un sitio.
Es un hechizo.
Una órbita íntima de metáforas nacidas de la tinta más honda, esa que no escribe… susurra.
Aquí, cada verso es un pétalo que arde sin quemar, un suspiro que danza sobre el lomo de lo indecible.
Estás entrando a una morada sensitiva velada de emociones donde el delirio no asusta, sino que abriga.
Donde la razón se adormece dulcemente y el alma despierta, descalza, dispuesta a danzar sobre el fuego suave de la poesía.
delirioenverso.com es la dimensión encantada donde la pasión se disfraza de letra, donde la nostalgia encuentra alas y el amor —etéreo, inmenso, invisible— se deja tocar en forma de metáfora.
Cada página es un velo que se descorre lentamente, una piel que se ofrece en rima.
Cada poema, un perfume que vibra en el aire como oración antigua.
No hay reglas aquí.
Solo deseo contenido en cristal.
No hay prisa.
Solo eternidad sostenida en un suspiro.
Te invito a perderte… a extraviarte en esta selva de imágenes suaves, a dejar que tu pecho respire lo que no sabías que necesitaba.
Te doy la bienvenida al delirio sagrado, donde la pluma moja su punta en las mareas del alma y escribe desde la médula misma de lo inefable.
Aquí, cada letra es una ofrenda, cada verso, una llama que no arde, pero deja cenizas de belleza en la piel del que siente.
Gracias por ser el lector diamante que no busca entender, sino sentir. Gracias por cruzar este portal de terciopelo etéreo, donde el poema no se impone, se posa — como una mariposa nocturna sobre el corazón.
Delmare te recibe con su pluma desnuda y su alma vestida de versos.
Pasa, sin miedo. Aquí la poesía no hiere…acaricia con fuego lento y se queda para siempre.
Has llegado al borde del delirio, donde los versos arden en silencio y el alma se desviste palabra a palabra.
Aquí, la poesía es un ritual de fuego sagrado, un suspiro que se transforma en vértigo y deseo.
Has ingresado al crisol del alma de la pasión escrita, donde las emociones no se leen: se respiran, se tiemblan, se viven.
Las metáforas se derraman como vino oscuro, y cada estrofa es un conjuro que late, un hechizo que enciende las fibras del corazón.
Este lugar no se navega: se siente, como se siente la piel del alma al desnudo, cuando un poema te mira de frente y ya no puedes escapar de su abrazo.
Entra al recinto del verso que delira, donde el silencio grita y la tinta gime, y permite que mi arte te cautive sin permiso, al éxtasis más sublime del lenguaje.
Donde el verso delira y el alma se extravía con deleite
Delirioenverso.com es un hechizo escrito con tinta febril y corazón desvelado, un rincón secreto donde la poesía se vuelve vértigo suave, vino lunar y sortilegio de sensaciones.
Aquí, cada palabra nace temblando entre la piel y la memoria, como si el aliento mismo se volviera arte y deseo. No hay límites ni razón que contenga este caudal: el verso fluye como fiebre de terciopelo, danzando entre el fuego del anhelo y el suspiro del subconsciente.
Esta galería de placeres verbales no es un lugar… es un estado alterado del alma, una estancia entre el delirio y la revelación. Imagínalo como un cielo púrpura atravesado por constelaciones de palabras, donde la pasión se disfraza de metáfora y lo prohibido se insinúa con gracia.
Es la voz del inconsciente que canta, embriagada de emoción, las verdades más hondas, las caricias no dichas, las cicatrices que aún sueñan.
Delirio en verso es el temblor que nace cuando el poema no se escribe, sino que se respira.
Es la danza entre lo tangible y lo onírico, donde cada letra acaricia como pétalo encendido, y cada verso se convierte en un abismo dulce que invita a saltar con los ojos cerrados y el alma abierta.
Aquí no hay gritos, hay estremecimientos.
No hay excesos, sino profundidad voluptuosa.
No hay obscenidad, sino desnudez sagrada.
Este portal es un espejo de agua lunar donde tu reflejo se funde con la tinta, y tú, lector, te descubres temblando, transformado, delirante… y, sin embargo, más tú que nunca.
Pasa, la poesía ya te soñaba, Aquí, la emoción de mis versos tiene voz.
Aquí nada es inocente.
Ni la palabra que roza, ni la emoción que se desliza sin pedir permiso.
No escribo. Mi tinta te susurra suavemente.
Te provoca con palabras dulcemente.
Cada verso tiene labios.
cada línea… el sabor de un deseo por cumplirse.
Soy caricia hecha tinta, delirio en cada palabra.
Mis versos no se leen, se muerden.
No toco la hoja… toco tu alma donde el pudor no llega.
Mi poesía seduce sin tocar, besa los sentidos de quien la lee… Leerme es caer lento en un abismo de placer poético.
Y si tiemblas, no temas.
Es el poema entrando donde ya te estaba esperando

Versos que laten, tinta que respira.
Emociones que arden mientras tú… te dejas llevar.

Esto no es poesía.
Es un conjuro. Una sensación. Un estremecimiento.

Soy Delmare Ayres Mares.
Y este es mi arte:
hacerte sentir… como nunca antes te habías leído.

Sumérgete sin temor en el océano lúbrico de mi alma hecha poema

Donde cada suspiro explota en una ola de emociones que gimen en silencio

Apertura del delirio (Preludio encantado)

¡Se abre el telón digital! Que comience el conjuro poético
Como en un teatro de sueños, el primer acto es un hechizo en sí mismo. Un umbral vibrante donde cada palabra es un acorde inaugural.

Susurros consagrados al placer: Caricia delirante del verso
Aquí los poemas se rozan como amantes en penumbra.
Un festín de piel escrita, de versos que gimen sin pronunciarse.

Bienvenida a quien se atreve a sentir el delirio en verso

La invitación inaugural, susurrada desde un rincón de terciopelo. El lector entra al delirio como quien se desliza en un sueño sin retorno.

La antesala del sortilegio.
Palabras que se derriten sobre la lengua del alma.

Encantamientos esenciales (Categoría: Esencia del Portal)

La aventura comienza con un temblor de tinta

Un suspiro vestido de letra. El primer temblor del alma lectora. La puerta al universo poético de Delmare. Cada línea es una provocación sutil, una promesa envuelta en papel.

Invocación al delirio: la esencia encantada de delirioenverso.com

No se describe: se invoca. Un manifiesto que late, que arde, que huele a poesía. El espíritu mismo del portal: su aroma, su ritmo, su filosofía hecha verso. Una declaración mística que se funde con el alma del lector.

Descripción del alma de delirioenverso.com

Aquí se revela el corazón de este jardín lírico: su propósito, su susurro eterno, su amor por la belleza sin artificios.
La médula del hechizo, el corazón que perfuma cada rincón del sitio.

Delicias de tinta (Categoría: Festín lírico y sensorial)

Un banquete lírico de imágenes y metáforas que seducen con elegancia. Esta sección es el paladar del alma, servido en bandeja de encajes verbales. Donde el alma se alimenta de suspiros

Una ninfa bañada en espuma y tinta, que no solo habita el mar, sino el lenguaje. Ella es símbolo, figura y verso que flota en la espuma del portal.

Icono de lo que no se explica, pero se siente.

Cada letra del nombre se convierte en ola en símbolo: un poema escondido, una melodía callada que vibra bajo la superficie.

Cada sonido, una revelación. Un seudónimo que late y se ondula como un verso sumergido.

Una frase que late como un corazón inquieto. Este desglose es un estudio lírico del placer sostenido en el umbral del suspiro.

Una línea que vibra como un suspiro sostenido.
El placer detenido antes del abismo.

La obra hechizada (Categoría: El libro encantado)

Más que páginas: piel. Más que palabras: fuego contenido.
Una ofrenda lírica envuelta en perfume.

Más que presentación: una reliquia. El libro se desvela como un cuerpo que arde con discreción.

Epígrafe visual Introducción

Delirio en verso: Una delicatessen para almas de alta sensibilidad

Edición sublime para corazones exquisitos que siente sin pedir permiso. Aquí el verso es un bocado selecto, sazonado con ternura, fuego y elegancia.
Versos como bombones con relleno de éxtasis.
Solo para paladares que sienten antes de razonar.

El mundo encantado de Delmare Ayres Mares

Te presentamos a la autora que desata la tempestad poética con el filo de una pluma:

Un retrato de la alquimista de versos, dibujado con esencias y susurros, que revela su alma mística y apasionada.

Una travesía de mareas interiores. La autora se revela, no con datos, sino con aleteos de memoria, como un mapa emocional.

Biografía en susurros. Una vida tejida con lirios y lunas.

Obras que arden el alma

El amor se me salió del renglón: Una travesía de suspiros, sueños y hechizos literarios

Aquí el amor no se comporta… se desborda.

Se escapa de las reglas, se desliza entre líneas prohibidas y termina escribiéndose donde más late.

Un canto a la locura que enamora, una danza entre la llama y la tinta.

La médula del libro, el suspiro que lo resume, el misterio que lo anuncia.

Una danza entre fiebre y silencio.
Aquí la tinta no escribe: arde.

No es un llamado, es una caricia. La autora tiende su mano invisible, una promesa velada.  Y el lector entra, se entrega al viaje y ya no desea salir.

Relicarios de frases (Categoría: Destellos líricos)

Selección de líneas como záfiros flotantes. Cada frase es un roce que deja rastro.

 Frases de néctar de luna, sensuales y sublimes, que laten como promesas.

Frases compuestas en la cumbre del delirio: néctar y luna, silencio y fuego.

Si escuchas con el corazón, oirás el poema susurrarte tu nombre.

Versos susurrados al oído del mar. Aquí, la poesía lleva sal, viento y memoria.

¿Quién dijo que el delirio no podía oler a jazmín y sal?
En esta marea de letras perfumadas por la tentación,
la palabra se ondula como una cintura mojada por la aurora,
y el pensamiento, oh sí, el pensamiento… se deja caer sin vergüenza
en los brazos húmedos de la poesía.

Aquí, los fragmentos no se leen, se huelen, se besan, se insinúan.

Son retazos de alma bordados con espuma, suspiros marinos atrapados justo antes de volverse ola.

Versos que nadan entre el éxtasis y el ensueño, prosa que no teme seducir con un parpadeo etéreo ni con un gemido velado.

Porque si vamos a delirar…

¡que sea con estilo, con lirismo, y con la piel encendida de metáforas que mojan!

Poemas con latido (Categoría: Versos de autora)

Un recorrido íntimo por un paisaje de emociones. El lector camina descalzo por la piel de su propia sensibilidad.

Joyas verbales que destellan suspendidas como notas musicales. Cada palabra es una promesa dulce que brilla como una gota de rocío iluminada.

Una cartografía sensorial donde cada punto es una emoción revelada.

Una geografía de emociones ocultas.
Donde cada coordenada es un temblor.

Delirio de papel y fuego

El poema como incendio controlado, donde las llamas no destruyen, sino iluminan.

Verso en combustión. Delirio en llamas.

Cierre encantado (Categoría: Últimos suspiros)

Una invitación a hacer eco del encantamiento, sin romper su hechizo
Haz del hechizo un eco. Que más almas deliren.

Que el delirio se esparza como perfume entre almas afines.

Permite que otros se embriaguen de lo indecible.

El último susurro. Una despedida que deja aroma de regreso

No es un adiós, es un perfume que queda en la piel.

Si has llegado hasta aquí, es porque tu alma también delira… vuelve cuando necesites recordar lo que es sentir.

Una promesa delicada: volver a soñar, volver a sentir.

Si llegaste hasta aquí, es porque ya formas parte del delirio.

El libro revelado (Categoría: Preguntas encantadas)

Un perfume imposible de encerrar…

Un umbral. Un talismán. Un secreto escrito con fuego invisible.

Para tocar lo intangible. Para sentir sin ser tocado, para besar sin labios.

Éxtasis: Belleza. Desvelo. Y ese temblor que solo da la poesía cuando te desarma.

Promete lo que la piel no dice y el alma aún espera. Y ese silencio que solo deja la poesía desnuda.

Un jardín de lunas que susurran en secreto. Silencio que late y se estremece.  Metáforas que besan, palabras que tiemblan, y lunas que suspiran.

Belleza que no grita. Amor que no muere.

Un mensaje íntimo de la autora, como si lo murmurara en tu oído, de quien ama sin tregua, una confesión, un susurro en el confín del alma.

Una confesión de la autora que lo escribió con la sangre del alma.

Una advertencia amorosa: quien lo abra, será tocado para siempre.

“Luna, tinta y delirio poético”

Guía mi pluma por senderos de terciopelo y luz de luna, allí donde el silencio arde, y la palabra es un roce prohibido. Mi poesía florece como un jardín secreto de voluptuosidad silente, donde cada flor exhala un suspiro de deseo contenido, y cada espina murmura un temblor.
Pero temo…que su fragancia te embriague en exceso, y se derrame el néctar sobre tu cordura.
Porque este arte es caricia y mordida, delirio y salvación.
En este delirio de versos… donde el deseo se viste de seda… Con la sensualidad sutil de un perfume nocturno y el fuego de un verso que arde bajo su piel poética.
Delmare… con su alma como faro y su tinta irresistiblemente delicada como oráculo, así como su pluma envuelta en terciopelo transforma sus interrogantes en un collar de preguntas poéticas para seducir con elegancia, y ellas te inviten con sensual misterio a un encantamiento: con un eco sagrado y, con mi ala temblorosa de emoción envolvente.

¿Te rendirás al néctar embrujado de mis letras, y libar su dulce fragancia poética?

¿Escucharás la melodía callada del deseo escondido entre líneas, sin temer a lo que pueda despertar en ti?

¿Podrás soportar el temblor dulce de una verdad que se esconde bajo la piel de mis palabras?

¿Te sumergirás en este mar de tinta y delirio, sabiendo que, al despertar en la orilla, la cordura será un recuerdo lejano, un sueño desvanecido?

¿Cruzarías la línea donde cada palabra es un beso encubierto que la noche me pidió esconder?

¿Descifrarás el conjuro que escondo en cada línea, como quien desnuda con la mirada, sin tocar?

¿Te atreves a cruzar el umbral donde los versos susurran secretos jamás contados?

¿Serás tú, lector de los sueños dormidos, quien resista el embrujo que mi pluma teje en la sombra?

¿O caerás, sin defensa ni brújula, ante el encanto de lo que aún no sabes que deseas leer?

¿Tienes el alma dispuesta a encenderse con emociones que nunca pronunciaste en voz alta?

¿Te zambullirás en este océano de tinta y delirio, sabedor de que no volverás a ser el mismo cuando el verbo te alcance la piel?

Y dime…

¿Qué secretos íntimos guarda esta autora bajo cada línea perfumada de deseo, esperando ser leídos con la yema de tu mirada?

¿Serás capaz de resistirte al hechizo de cada palabra?
¿O caerás rendido ante el encanto de lo que aún no sabes que deseas leer?

¿Te atreves a perderte en un mar de emociones… y regresar distinto?

¿Y si cada página fuera un espejo de lo que nunca te habías atrevido a sentir?

¿Aceptarías que hay versos que no se leen, sino que se sienten como una caricia que no pide permiso?

¿Buscarías entre mis líneas el eco de tus propias emociones ocultas… como quien roza el alma sin pronunciarla?

¿Estás preparado para beber de mi tinta… y que cada trago despierte una parte dormida de ti?

¿Y si la belleza no estuviera en lo evidente, sino en lo que se insinúa en cada línea?

¿Te animas a revelar los secretos que no están en mis palabras… sino en tus reacciones al leerlas?

¿Te atreverías a deslizarte por el borde del suspiro, donde cada palabra es un roce que estremece en silencio?

¿Tendrás el valor de abrir el libro sellado de mis secretos, donde el verso no narra, sino acaricia?

¿Te dejarías envolver por la bruma tibia de mis letras, sin preguntar a dónde te llevan?

¿Caminarías conmigo sobre palabras como cristales, con el alma descalza y el corazón dispuesto?

¿Serías capaz de cruzar la puerta donde el silencio toma forma de poema… y el poema de intimidad?

¿Te permitirás respirar la esencia sutil de mis estrofas, sabiendo que podrían rozarte más allá de la piel?

¿Buscarías entre mis líneas el eco de tus propias emociones ocultas… como quien roza el alma sin pronunciarla?

¿Estás listo para beber el néctar prohibido de la inspiración, y dejar que tu espíritu vuele libre entre las estrellas?

¿Si tu alma fuera un libro, ¿qué secretos anhelarías que el mundo descubriera al pasar sus dedos por cada cicatriz de tu piel escrita?

Invocación al delirio: La esencia encantada de delirioenverso.com

Donde la palabra es caricia, y el deseo… tinta encendida Una joya poética vestida de fuego suave, latidos secretos y placer estilizado—  “El arte de seducir con la yema de una palabra.”

El secreto envuelto en poesía

Delirioenverso.com no es solo un refugio literario: es un susurro al oído del alma que aún desea sentir.
Aquí, la poesía no se dice, se insinúa.
No se escribe, se desliza.
Este portal es el rincón donde las palabras se visten de piel, y los silencios se desnudan con elegancia.
Es una travesía sensorial, donde el verso vibra como un gemido sutil, donde cada línea provoca, y cada estrofa es una caricia velada. Quien cruza su umbral, no regresa igual: ha sido rozado por la tinta del deseo y el arte del delirio.
Déjame ser el faro que encamine tus anhelos por las curvas húmedas del delirio

Descripción del alma de delirioenverso.com

Delirio en verso no es solo una página: es una marea profunda donde habita lo indecible.
Es el rincón secreto donde los silencios encuentran su forma, y las emociones se desbordan en poesía líquida.
Aquí, el alma se atreve a ser piel, y la palabra es un espejo de los sueños prohibidos.
Delirio en verso es un umbral para los sentidos, una alquimia entre lo íntimo y lo sublime, donde cada visitante se convierte en explorador y  se deja mecer por el oleaje del lenguaje.
Es una página que respira deseo, que vibra con metáforas sensuales, y donde el lector se convierte en amante de lo eterno.

La aventura comienza con un temblor de tinta

«una insinuación que respira en la página callada»
   Descubre el paraíso escondido en la curiosidad tallado en cada palabra de mi poesía

Ven… hay chocolate derritiéndose lentamente en los labios del poema.
Delirio en verso